Economía y Arte


A lo largo de los años hablar de economía y arte se hace así “economía y  arte”, siempre tratando de separar estos conceptos por pensar que no guardan nada en común y es imposible vincularlos. Pero si buscamos entre todo este mundo de información podemos encontrar que:

A partir de principios del siglo XX, algunos  economistas generan un nuevo pensamiento en el que  buscan integrar a estas dos disciplinas, ya que la creatividad  se empieza a ver como una industria por los bienes que se generan de esta actividad que comienza a ser participe en la economía, se identifican a los actores de  esta industria mas allá de solo el arista o creador, y se trata de explicar a esta industria como la producción de objetos de arte.

La economía del arte busca aplicar un análisis económico a todas las artes, analizando la organización económica del sector y el comportamiento de los creadores, consumidores y gobierno.

Gracias a este análisis económico se puede hablar de la industria creativa, como el quinto sector económico más grande en términos de volumen de ventas después de los servicios financieros, la tecnología de información, los productos farmacéuticos y la biotecnología, y por último, el turismo. Se estima que la industria creativa en los países de occidente, tiene un aporte  al PIB (Producto Interno Bruto) del 7% y ocupa entre el 3% y el 5% de la mano de obra total disponible.

En México hay cifras de que el  diseño  en 2005  ganó por exportación  3, 109 millones de dólares y el sector audiovisual genero 11 millones de dólares.

Con estos datos podemos ver  que la economía creativa tiene un  gran potencial  para generar ingresos y empleos, a la vez que promueve la inclusión social, la diversidad cultural y el desarrollo humano.

La economía del arte estudia el comportamiento de los agentes involucrados en la creación, recepción e intercambio de arte.

La Economía del Arte, Cristina Rascón Castro