Hola


“Lo propio y lo ajeno” puede ser una forma elegante de decir ¡soy bien chismosa y me gusta andar metida en todo lo que me gusta y despierta mi interés!

Y en este momento lo que me mantiene muy emocionada es el tema de profesionalización de la gestión cultural, autogestión cultural, administración de la cultura y las artes – como gusten llamarle (ya después veremos qué es esto)-, lo que me ha llevado a encontrarme varios cursos, talleres, diplomados, etc., que buscan ayudar al área artística cultural para generar proyectos autosustentables, tanta es la emoción que hasta a mi me dieron ganas de aportar mi visión y poca o mucha práctica en estos menesteres.

Entonces este espacio lo abro para que al igual que yo más gente loca (como en algún momento me dijeron) se integre para desarrollar el tema de la industria cultural y creativa desde su punto de vista e interés.

Si en el camino te encuentras a alguien diferente a tu lado y si algo te mueve a empezar una conversación ¡háblale! que tal puedan compartir inquietudes similares y sacar provecho de ideas iguales visiones diferentes.

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¿El público, los públicos?


¡Hola que tal!

Después de un rato de no escribir nada en el blog, quiero  en esta ocasión compartirles mi experiencia con algunos proyectos y organizaciones culturales que se han acercado a mí para pedir ayuda en cuestiones propias de lo que sé hacer (Administración, Marketing). Pues bien   uno de los principales errores que he detectado, ha sido a la hora de preguntarles quién es su público meta.

Ellos (artistas, gestores, productores culturales)  suelen responder desde lo más profundo su  corazón  “yo soy un proyecto de integración social, no discrimino”, “cualquier edad”, “todo aquel interesado en mi trabajo artístico es bienvenido”,  “la cultura es para todos”. Por un momento hasta yo me enredaba en las respuestas y tampoco podía definir cuál era su público meta.

Si bien coincido que la cultura es de todos y para todos; es muy probable que si tu proyecto cultural o creativo está iniciando no tendrá los recursos necesarios para ofrecer productos o servicios para 117 millones de habitantes solo por hablar de la población de México (2013), a lo que me debatirás respondiendo  “pero con este gran apoyo de la Internet es muy posible que lo logre”,  nada más te recuerdo que las personas que tienen acceso a Internet en el país es de 49 millones, entonces estarías excluyendo a toda la población que no cuenta con este recurso tecnológico de información y tu proyecto ya no sería PARA TODOS.

No es tarea desilusionarte y convencerte que no es posible que tu proyecto tenga potencial, sino más bien quiero ayudarte a entender que debes ir pasó a pasito para hacer un buen proyecto.

Hace poco leí algo que me hizo comprender esto que te estoy contando y  decía así “cuando hablamos de público debemos de entender que no es el público sino son los públicos, que tienen diferentes características, gustos e intereses distintos y tú debes identificar cual es el público al que quieres presentar tu obra o mensaje”.

Entonces uno de los pasos principales que tienes que dar en tu proyecto es definir muy bien las características que debe tener tu público meta. ¿Y cómo saber?  ¿A qué público le interesa mi producto o servicio cultural o creativo?

Bueno pues… hay algo que en marketing le llamamos segmentación de mercados, que no es más que separar a la gente en grupos con intereses y gustos similares, pero de esto te hablo en mi siguiente publicación.

Por ahora mes gustaría que pienses muy bien a dónde quieres llevar tu proyecto y a quién se lo quieres compartir.

Cuestiónate y muy Buen inicio de semana!!!

Dichoso Plan de Negocios


Todos hablan de un plan de negocios, pero ¿qué es esto?

Es un documento que contiene información sobre el propósito general de una idea o proyecto de negocio. En él se debe exponer claramente los objetivos, el modelo de negocio, la descripción del producto o servicio, la estrategia comercial, la rentabilidad, sustentabilidad y viabilidad del proyecto. Todo esto servirá como carta de presentación de tu empresa ante posibles inversionistas y colaboradores (socios, proveedores).

Dejando al lado tanto rollo es una investigación para conocer los riesgos y beneficios de tu idea o proyecto, y poder tomar la decisión de llevarla a cabo o iniciar la búsqueda de una nueva idea. (Claro puedes declinar si no estas convencido)

Muchos piensan que el plan de negocios es un mero requisito de papel para emprender una idea de negocio, que cuando se termina se imprime bonito, se guarda en algún rincón de la computadora por si las dudas y ahora si después de este tiempo perdido y agotador nos ponemos a trabajar en acciones y no en la computadora. Pero a menos que pienses en solicitar un crédito a alguna institución ya sea pública o privada si tendrás que verlo como un requisito ya que el plan de negocios como te comentaba anteriormente es tu carta de presentación ante posibles inversionistas; pero como todos los emprendedores somos autosustentables no creo necesitemos solicitar algún préstamo para iniciar nuestros emprendimientos, para qué perder el tiempo verdad.

Por qué manejar lo anterior con un poco de sarcasmo, pues bien lo hago debido a que me he encontrado con muchos comentarios de que el plan de negocios no es adecuado para estos tiempos de cambios constantes ya sean tecnológicos, económicos, ambientales, etc., y pierde validez al poco tiempo de concluirlo; si bien coincido con dichos comentarios, también considero que por eso es importante el realizar el plan de negocios ya que este debe de ser un estudio del panorama en el que se desarrollará la idea de negocio, el cual, siempre tiene que realizarse en tres tiempos pasado, presente y futuro, para poder tomar las mejores decisiones y que durante la implementación del proyecto no sea obsoleto. También creo que si bien es un documento, no es la biblia, entonces sí se puede modificar a través del desarrollo y las necesidades de la organización y de los inversionistas. No es un documento que se realiza una vez pero si es la guía para el comienzo de una aventura.

Para concluir les dejo las características que debe tener el plan de negocios:

  • Documento escrito (para que no se te olvide lo que quieres y estás haciendo)
  • Visión integral (todo lo que necesitaré para mi idea, recursos, económicos y materiales, equipo de trabajo)
  • Dinámico (Adaptable a los cambios en el ambiente y los resultados obtenidos)
  • Permite conocer la inversión y la rentabilidad (cuánto dinero invierto y cuánto obtengo)

¿Qué venden las empresas culturales?


Anteriormente les he ido pasando información de que son las industrias creativas, las industrias culturales, empresas culturales, pero en sí que es lo que ofrecen estas empresas. Bueno pues la empresas culturales ofrecen productos o servicios igual que las empresas tradicionales, pero que son  mucho más complejos, ya que tienen un valor tanto económico como un valor cultural, este último, asignado por el consumidor. Es decir que cuando compramos un producto o servicio cultural (libros, música, un cuadro, escultura, la experiencia de un concierto, obra de teatro, un recorrido por una zona arqueológica, etc.), adquirimos tanto un bien material en algunos casos, pero sobre todo adquirimos bienes intangibles, a los cuales se les asignan valores culturales; compuestos por el valor estético, espiritual, social, histórico y simbólico que el artista o productor cultural intenta plasmar en el producto o servicio, pero que al final el consumidor es quien le asigna dicho valor de acuerdo a su entorno y percepción subjetiva.

Como lo dice Cristina Rascón Castro en su libro La economía del arte:

“Los bienes culturales se mueven en un mercado dual: el mercado físico (bienes materiales) y el mercado de las ideas (mercado simbólico o de valoraciones)”.

Una de las características de la oferta de productos y servicios culturales es que a menudo incluye tanto bienes tangibles como servicios en uno mismo.

Entonces un producto cultural es creado por la industria cultural (productores independientes y empresas), con contenidos simbólicos, y destinados finalmente a los mercados de consumo con una función de reproducción ideológica y social.

Economía y Arte


A lo largo de los años hablar de economía y arte se hace así “economía y  arte”, siempre tratando de separar estos conceptos por pensar que no guardan nada en común y es imposible vincularlos. Pero si buscamos entre todo este mundo de información podemos encontrar que:

A partir de principios del siglo XX, algunos  economistas generan un nuevo pensamiento en el que  buscan integrar a estas dos disciplinas, ya que la creatividad  se empieza a ver como una industria por los bienes que se generan de esta actividad que comienza a ser participe en la economía, se identifican a los actores de  esta industria mas allá de solo el arista o creador, y se trata de explicar a esta industria como la producción de objetos de arte.

La economía del arte busca aplicar un análisis económico a todas las artes, analizando la organización económica del sector y el comportamiento de los creadores, consumidores y gobierno.

Gracias a este análisis económico se puede hablar de la industria creativa, como el quinto sector económico más grande en términos de volumen de ventas después de los servicios financieros, la tecnología de información, los productos farmacéuticos y la biotecnología, y por último, el turismo. Se estima que la industria creativa en los países de occidente, tiene un aporte  al PIB (Producto Interno Bruto) del 7% y ocupa entre el 3% y el 5% de la mano de obra total disponible.

En México hay cifras de que el  diseño  en 2005  ganó por exportación  3, 109 millones de dólares y el sector audiovisual genero 11 millones de dólares.

Con estos datos podemos ver  que la economía creativa tiene un  gran potencial  para generar ingresos y empleos, a la vez que promueve la inclusión social, la diversidad cultural y el desarrollo humano.

La economía del arte estudia el comportamiento de los agentes involucrados en la creación, recepción e intercambio de arte.

La Economía del Arte, Cristina Rascón Castro